Cómo funciona

Una prueba de polígrafo no empieza cuando se conectan los sensores: empieza en la conversación previa, donde se define exactamente qué se va a preguntar. Esa parte es la que decide si el resultado sirve para algo, y es también la que más se salta quien tiene prisa por cobrar.

Aquí está el proceso completo, del primer mensaje al informe. Ninguna pregunta es sorpresa: el examinado las conoce antes de que empiece la sesión y puede detenerla en cualquier momento.

Cómo funciona

De la primera llamada al informe

Ninguna pregunta es sorpresa y ningún paso se salta. El examinado sabe qué se le va a preguntar antes de que se conecte el equipo.

  1. Evaluación previa

    Nos cuenta el caso por teléfono, WhatsApp o correo. Le decimos con franqueza si el polígrafo sirve para lo que necesita. Si no sirve, se lo decimos antes de cobrarle nada.

    Sin costo
  2. Acuerdo de las preguntas

    Se definen y se revisan con usted las preguntas concretas que se van a formular. El examinado las conoce antes de la sesión: ninguna pregunta es sorpresa.

    Antes de la cita
  3. Entrevista previa

    Ya en la sede, el examinador explica el procedimiento completo, resuelve dudas y recoge la autorización escrita. Solo después se conecta el equipo.

    Aprox. 1 hora
  4. Registro y análisis

    Se registran las respuestas fisiológicas a las preguntas acordadas y el examinador analiza los trazados con criterios estandarizados.

    Aprox. 1 hora
  5. Informe escrito

    Recibe un informe que describe el procedimiento, las preguntas y el resultado, incluida la posibilidad de que sea no concluyente.

Detalle de los sensores del polígrafo colocados en el brazo
El equipo

Qué mide y qué no mide

El polígrafo registra respuestas del cuerpo —respiración, actividad cardiovascular y respuesta de la piel— mientras se formulan las preguntas acordadas. No lee la mente ni averigua nada que no se le pregunte.

  • Sensores de respiración torácica y abdominal
  • Registro de actividad cardiovascular
  • Respuesta electrodérmica

Usted verá su propio registro

El trazado no es un secreto del examinador. Le explicamos qué se registró, qué significa y qué no significa, y se lo entregamos por escrito.

Tubo neumográfico que registra la respiración durante la prueba
Antes de empezar

La entrevista previa es media prueba

Antes de conectar nada, el examinador explica el procedimiento completo, repasa las preguntas una por una y resuelve dudas. Sólo después se firma la autorización y se colocan los sensores.

Sin letra pequeña

Qué puede y qué no puede hacer un polígrafo

Lo que sí hace

  • Registrar respuestas fisiológicas a preguntas concretas y acordadas.
  • Dar un resultado analizado con criterios estandarizados.
  • Dejar por escrito el procedimiento seguido y las preguntas formuladas.

Lo que no hace

  • Acertar el 100 % de las veces. Existen falsos positivos.
  • Leer la mente ni averiguar hechos que no se le pregunten.
  • Servir por sí solo para sancionar a un trabajador.
  • Dar siempre un resultado: a veces es no concluyente.

Entre el 85 % y el 95 %. Ninguna prueba de polígrafo acierta el 100 % de las veces. Existen falsos positivos y resultados no concluyentes, y se lo decimos antes de que reserve, no después.

¿Le contamos si el polígrafo sirve para su caso?

La evaluación previa no tiene costo ni compromiso. Si no es la herramienta adecuada, se lo diremos.